PURO VIAJE
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¿Qué 5 ciudades costeras de Latinoamérica tienen la mejor combinación de playa y vida nocturna?
Encontrar el equilibrio perfecto entre la calma de una playa paradisíaca y la energía vibrante de una vida nocturna trepidante es un arte. Latinoamérica, con su diversidad infinita, domina este arte como pocas regiones del mundo. Estas cinco ciudades costeras son maestras en la materia, ofreciendo desde arenas doradas y olas perfectas hasta bares con música en vivo, discotecas de fama mundial y una escena cultural que late hasta el amanecer. Río de Janeiro, Brasil, es la definición misma de una metrópolis donde la playa es el corazón de la vida social y la fiesta. Iconos globales como Copacabana e Ipanema son mucho más que tramos de arena; son anfiteatros urbanos donde el día transita sin solución de continuidad hacia la noche. Durante el día, se practica deporte, se toma el sol y se socializa en sus «postos». Al caer la tarde, los «kioskos» y bares junto a la playa, especialmente los de la vibrante Lapa, comienzan a llenarse al ritmo de samba en vivo. La vida nocturna es legendaria y diversa: desde las sofisticadas rooftop bars con vistas panorámicas en Ipanema y Leblon, hasta las «gafieiras» (salones de baile) tradicionales y las enormes discotecas que hacen vibrar la Zona Sul. En Río, la energía carioca garantiza que la transición del bikini al vestido de fiesta sea la parte más natural del día. Cartagena, Colombia, ofrece una combinación única de historia, romance y fiesta caribeña. La magia comienza en sus playas urbanas como Bocagrande, pero el verdadero encanto para muchos está en las islas del archipiélago del Rosario, a un corto viaje en lancha, donde el agua es cristalina y la arena blanca. Sin embargo, es en el corazon histórico, dentro de las murallas de la Ciudad Amurallada, donde la noche cobra vida de forma espectacular. Plazas coloniales como la de Santo Domingo o la de los Coches se convierten en el living al aire libre de la ciudad, con terrazas de restaurantes, bares de cócteles y música que brota de cada esquina. Lugares como el Café del Mar, en la propia muralla, ofrecen puestas de sol inolvidables seguidas de sesiones de DJ. La fiesta se extiende hasta el amanecer en los «bazurto» (clubs) de Getsemaní, el barrio más bohemio y animado. En Cartagena, la elegancia colonial es el telón de fondo perfecto para noches de rumba desenfrenada. Buenos Aires (en la costa del Río de la Plata) y alrededores como Punta del Este, Uruguay, representan una combinación sofisticada y estacional. Si bien las playas de la ciudad no son su fuerte, los «porteños» han perfeccionado el arte de la noche como pocos, con milongas de tango, bares de autor («speakeasies») en Palermo y discotecas que cierran al mediodía. El complemento playero perfecto está a una corta travesía en ferry: Punta del Este, en Uruguay. En verano, esta península se convierte en el epicentro del jet-set latinoamericano. Playas como La Brava y Mansa ofrecen un ambiente distinguido, mientras que la vida nocturna gira en torno a exclusivos «yate clubs», casino, y discotecas icónicas como Ocean. Es la fórmula perfecta: la intensa vida cultural y nocturna de Buenos Aires durante la semana, y el relax y la fiesta chic de Punta del Este los fines de semana de verano. Lima, Perú, sorprende al ofrecer una potente vida urbana frente al Pacífico. Distritos como Miraflores y Barranco son el núcleo de esta combinación. El malecón de Miraflores, con sus parques sobre los acantilados, ofrece vistas espectaculares y es el lugar para caminatas y deportes. Barranco, el distrito bohemio, alberga algunas de las playas urbanas más populares para surfistas y jóvenes. Pero es cuando el sol se pone cuando Lima revela su otro gran atractivo: ser la capital gastronómica de América Latina. La noche limeña se vive en sus «bares de autor», donde la coctelería peruana (con pisco sour a la cabeza) es protagonista, y en sus innumerables restaurantes de talla mundial. Después de una cena excepcional, la fiesta continúa en las peñas de Barranco con música criolla o en las modernas discotecas de la Costa Verde. En Lima, la playa es el aperitivo para una noche de alta cocina y celebración. San Juan, Puerto Rico, es la esencia del Caribe con un ritmo urbano. La ciudad ofrece lo mejor de ambos mundos: las playas de arena dorada y aguas cálidas de Condado e Isla Verde, perfectas para nadar y practicar deportes acuáticos, y el encanto histórico del Viejo San Juan. Este último es el corazón de la vida nocturna. Sus adoquinadas calles están repletas de bares animados, desde los clásicos como El Batey hasta los modernos lounges. La música, especialmente la salsa y el reggaetón, es el alma de la fiesta, y es común encontrar lugares con música en vivo donde la pista de baile es el centro de todo. Para una experiencia más moderna, el distrito de Santurce ofrece una vibrante escena de galerías de arte, restaurantes trendy y clubs. En San Juan, la energía boricua garantiza que cada noche sea una fiesta contagiosa, con el mar Caribe como testigo.1. Río de Janeiro, Brasil

2. Cartagena, Colombia

3. Buenos Aires – Uruguay

4. Lima, Perú

5. San Juan, Puerto Rico

